Enter your keyword

¡Enfrentemos el filibusterismo!

¡Enfrentemos el filibusterismo!

costa rica puno

En 1856 un grupo de mercenarios, dirigidos por William Walker, invadió desde Nicaragua el territorio nacional para expandir las indignidades del vicio colonialista y la esclavitud. Nuestros antepasados, guiados por el presidente y comandante en jefe don Juanito Mora, reaccionaron a tiempo repeliendo al enemigo (Batalla de Santa Rosa) e ingresando a las tierras ocupadas para liberar al pueblo nicaragüense, cuyo Estado y sociedad estaban subordinadas a los aventureros.

Esa gesta heroica la recordamos el 11 de abril con la Batalla de Rivas, donde aquellos labriegos descalzos trocaron la tosca herramienta por armas, para defendernos de aquella grave amenaza que se ceñía sobre la región.

Esta celebración recorre la vida misma de todos los adultos costarricenses que desde niños fuimos testigos o actores de la dramatización de esa batalla, la única que nuestro pacífico país celebra, para honrar a quienes con su sangre sellaron nuestra libertad.

¿Seguimos bajo amenaza filibustera? No desde lo literal, el mundo ha cambiado, pero en lo simbólico lo encontramos en esas graves actitudes enquistadas por décadas, que hacen a muchos compatriotas dejarse llevar en el vaivén de los fanatismo políticos, batallas ideológicas, desesperanza, corrupción, crítica incesante, mediocridad y falta de propuestas.

Cuando nos dejamos arrastrar por esa abstracción llamada “la mayoría” dejamos de soñar, de creer y empezamos a limitar nuestro potencial como nación.

La autoestima nacional no es más que la suma de la propia percepción individual que cada habitante tiene de sí mismo, por lo que el desempoderamiento y pasividad personal frenan nuestras oportunidades de crecimiento, desarrollo y reactivación económica.

El escenario político pasa cada cuatro años, pero nosotros quedamos. Ningún justificado señalamiento a una persona que ostenta un cargo de elección popular, por negligencias o corruptelas, puede ser motivo o argumento para que dejemos de actuar, volviéndonos sin querer filibusteros.

Si en cada comunidad un ciudadano convence a otro para que dediquen unas pocas horas por semana a promover el beneficio local, en poco tiempo se unirán otros, crearán contactos, esquematizarán proyectos y verán resultados.

Quejarse de todos y de todo es fácil pero infructuoso. Levantarse con la firme convicción de hacer la diferencia es, sin duda alguna, una verdadera satisfacción en beneficio nacional.

Erradiquemos el antipatriotismo, el egoísmo, el “me vale”, el “que me importa” y el elenco de excusas que nos anclan a la inacción. Desterremos la envidia, la “serruchada de piso”, la crítica destructiva y seamos constructores de excelencia.

Lo que ayer se combatió con armas hoy se enfrenta con ideas; “el mesón” de la pobreza, el desempleo, la pérdida de competitividad y “el no se puede” debe arder, levantemos la antorcha y dejemos en cenizas la mentalidad de tercer mundo y asumamos con valentía la misión de reinventar el futuro.

[soundcloud url=”http://api.soundcloud.com/tracks/22393445″ params=”color=ff6600&auto_play=true&show_artwork=true” width=” 100%” height=”166″ iframe=”true” /]

Related Posts

Sin comentarios

Leave a Comment

Your email address will not be published.