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Las Zonas Azules y la importancia de los encuentros intergeneracionales

Las Zonas Azules y la importancia de los encuentros intergeneracionales

Las Zonas Azules y la importancia de los encuentros intergeneracionales

Las zonas azules son sectores donde existe un área confirmada demográficamente y definida geográficamente donde hay índices impresionantes de personas que alcanzan los 100 años, o bien tienen la esperanza de vida más alta, o tasa de mortalidad más baja entre personas de mediana edad.

En el mundo existen seis zonas azules, una de ellas -la más grande- se encuentra en Costa Rica. Esta está en la Península de Nicoya, en la provincia de Guanacaste.

Las otras cinco están en Cerdeña, Italia (específicamente Provincia de Nuoro y Ogliastra); la isla de Okinawa, en Japón; Loma Linda, California; e Ikea, una isla griega.

Estas zonas son de suma importancia, pues la alta longevidad de su población muestra que los  índices de salud y bienestar son los más altos del mundo.

Nuestra labor, como nación, como ciudadanos y como individuos es transmitir los valores de esas zonas azules al resto del territorio. Especialmente nosotros en Costa Rica que contamos con una de ellas en el país.

Zonas azules del mundo

Una vez que ya conocemos el concepto de “zona azul” y en donde están actualmente, es importante conocer un poco más sobre cada una de ellas.

De acuerdo con Dan Buettner, autor del libro El secreto de las Zonas Azules: come y vive como la gente más saludable del planeta, habló en una entrevista a National Geographic sobre las Zonas Azules y sus secretos para ser sectores con población tan longeva.

Refiriéndose a Ikea, lugar donde vivieron Pitágoras y Epicúreo, asegura que “esta es una zona que permaneció mucho tiempo aislada del resto de la Grecia antigua e incluso de la Grecia moderna. Allí se incubó una serie de estilos de vida y una población que vive unos ocho años más que la media, con solo una fracción de la tasa [media] de demencia.

“Así que esta gente vive mucho tiempo. Más concretamente, conservan la agudeza mental hasta el final, mientras que en Estados Unidos, el 50 por ciento de las personas de más de 85 años padece demencia,” comentó el autor sobre la Zona Azul de Grecia.

Por otro lado, en relación a la isla japonesa de Okinawa, el autor aseguró que las tendencias generales son las mismas, comen muchos vegetales, viven en comunidades peatonales, “su vida tiene un propósito”, entre otros.

La dieta en sí es significativamente diferente

 “Tienen el mayor consumo per cápita de tofu del mundo, pero comen muy poco pescado. Los boniatos y la cúrcuma también son dos alimentos interesantes asociados a la longevidad. Casi el 60 por ciento de la ingesta alimentaria de Okinawa se componía de boniatos, que son altos en flavonoides y carbohidratos complejos. La cúrcuma se asocia con tasas más bajas de cáncer y una mejor salud cardiovascular,” comentó Buettner quien aseguró que le encanta la cúrcuma.

En esta isla uno de los aspectos más relevantes para la longevidad son los “moais”, una especie de grupos sociales que duran muchísimo tiempo. De acuerdo con el autor si alguien se siente solo en ese país, le quita aproximadamente ocho años de esperanza de vida.

Beuttner conoció a varias mujeres de 102 años que habían estado en el mismo moai durante 98 años. “Todavía conversan, beben sake y discuten. Pero lo más importante es que, en tiempos difíciles, cuidan las unas de las otras,” aseguró.

Con respecto a la Zona Azul ubicada en Estados Unidos, resulta un poco sorprendente. Pues un país desarrollado y altamente industrializado, con restaurantes de comida rápida cada 100 metros y hábitos no muy sanos.

“Es muy difícil tratar de cambiar la actitud de la gente frente a la comida, pero si en vez de encontrarse cada dos cuadras con una venta de hamburguesas y helados lo que tiene al alcance son alimentos sanos, seguramente los índices de longevidad van a aumentar”, dijo Buettner. La Zona Azul en este país se encuentra en Loma Linda, en el centro de California.

“Además, en estas zonas azules, esa idea de ‘comer sano’ que se han autoimpuesto muchos es para ellos simplemente ‘comer normalmente’, como lo han hecho por años,” añadió.

Con respecto a la Zona Azul de Cerdeña, la página web de Blue Zones dice que en este lugar hay casi 10 veces más centenarios per cápita que Estados Unidos.

“Pero aún más importante, los residentes de esta área también están aislados culturalmente y se han mantenido en un estilo de vida saludable y muy tradicional. Los sardos aún cazan, pescan y cosechan los alimentos que comen. Permanecen unidos con amigos y familiares durante toda su vida. Se ríen y beben vino juntos,” asegura.

Finalmente, nuestra Zona Azul, en la Península de Nicoya. De acuerdo con el estudio el secreto para ser longevo entre los nicoyanos es tener un “plan de vida”, o razón para vivir. Esta impulsa una perspectiva positiva entre los ancianos y ayuda a mantenerlos activos.

Otra es un enfoque en la familia y una habilidad especial para escuchar y reír. Dice que “los centenarios de Nicoya visitan frecuentemente a sus vecinos, y tienden a vivir con familias y niños o nietos que brindan apoyo, así como con un sentido de propósito”.

Muchas veces la sociedad actual cree tener los secretos para una vida sana y larga, sin embargo, estas personas tienen hábitos muy simples que adaptan a su día a día que resultan en verdadero bienestar y longevidad.

Así lo explica Buettner:

“Las vivaces personas de entre 90 y 100 años que conocí no hacían ejercicio de la misma forma que nosotros lo hacemos, como por ejemplo pasar media hora en la máquina de correr.

El secreto que nos enseñan es la importancia de introducir ‘impulsos’ de actividad física en nuestra vida diaria, como plantar un jardín, que significa que tendrá ese impulso durante toda la estación de cultivo para salir afuera a regar, a quitar las malas hierbas o a cosechar.

Y tampoco tenemos que buscar la total comodidad en la vida mediante herramientas mecanizadas. En las casas de Ikaria solo hay herramientas que se usan a mano. Amasan el pan a mano. Viven en un lugar en el que viajar hasta el supermercado o al trabajo se hace a pie. Sé que suena como algo difícil que hacer en nuestras vidas. Pero puede tomar la decisión de mudarse con su familia desde las afueras al centro de la ciudad, por ejemplo, donde ese tipo de actividad física inconsciente podría estar de nuevo en su vida.

Si toma una siesta de 30 minutos al día, cinco días a la semana, sus probabilidades de padecer una enfermedad cardiovascular son un tercio inferiores. Sabemos que la gente que tiene relaciones sexuales al menos dos veces a la semana después de los 50 años tienen casi la mitad de la tasa de mortalidad que las personas que no lo hacen.

Sabemos que quienes beben con moderación viven más que quienes no beben. El vino tiene altos niveles de polifenoles y antioxidantes. El alcohol en el vino también ayuda a reducir los niveles de cortisol, una hormona asociada al estrés. Si bebe un vaso de vino con una comida al estilo de Ikaria, triplicará la absorción de flavonoides.

De hecho, es mejor tomar un vaso de vino con la comida que un vaso de agua. Pero no si te comes un chuletón, eso no funciona.”

La Zona Azul de Costa Rica

Ahondando más en la Zona Azul que se encuentra en nuestro país, Nicoya, con una extensión de 4,100 kilómetros y una población cercana a las 132,000 personas, de acuerdo con datos del Centro Centroamericano de Población cuenta con más de 5.000 habitantes mayores de 75 años.

Buettner acentuó que en la cultura nicoyana, la familia y la fe tienen un papel fundamental. En esta región las personas son muy religiosas, empáticas y solidarias. Lo mismo ocurre con su plan o razón de vida, pues son personas positivas y con mucha vitalidad.

Las estadísticas revelan que una persona de 60 años en Costa Rica tiene cuatro veces más posibilidades de llegar a los 90 que, por ejemplo, estadounidense de la misma edad.

Y sin embargo, en Costa Rica gastamos aproximadamente 15 veces menos en cuidados de la salud que los norteamericanos.

Las raíces de la cultura indígena Chorotega y sus tradiciones le permite a los nicoyanos estar menos expuestos al estrés; tienen una vida tranquila sin el ruido exagerado del tráfico; respiran aire más limpio sin los gases dañinos de autos y empresas; y caminan largas distancias evitando así el sedentarismo.

Los nicoyanos, además, suelen aprovechar la luz natural del sol, que fortalece la producción de vitamina D y mejora los estados de ánimo. La deficiencia de esta vitamina está asociada con problemas como la osteoporosis y enfermedades del corazón.

La vida de los centenarios vecinos de Nicoya ha atraído a varios especialistas de todo el mundo. Entre ellos el investigador Robert Schreiber, de la Universidad de Harvard, quien visitó el país en mayo del 2016 para asesorar al Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología en un estudio sobre las personas centenarias.

Importancia de los encuentros intergeneracionales en Zona Azul de Nicoya

El estilo de vida, las tradiciones y las enseñanzas que pueden ofrecer los pobladores de las Zonas Azules son muy valiosos, y se debe luchar por compartirlo con el resto del país, y a más grande escala, con el mundo.

Vivir 100 años o más es algo que hoy en día no muchas personas logran, y hay que acudir a aquellos que sí pueden para aprender e imitar.

Los adultos mayores de Zona Azul de Nicoya tienen muchísimo que aportar, y el resto de Costa Rica muchísimo que aprender.

Especialmente los jóvenes, pues son el futuro. Los cambios de hábitos no se pueden dar de la noche a la mañana, pero es más fácil si se inicia con el cambio desde edades tempranas.

Por esto, es de suma importancia crear encuentros intergeneracionales, en donde esos adultos compartan su sabiduría con la población más joven.

Por otro lado, este tipo de actividades también dan la oportunidad de reforzar el rol que desempeñan los adultos mayores en la sociedad. Haciéndolos miembros activos e importantes de las comunidades.

Primer encuentro intergeneracional de Nicoya

Con lo anterior en mente y muy presente, este año se llevó a cabo el primer encuentro intergeneracional de Zona Azul de Nicoya.

El evento se llevó a cabo el viernes 16 de junio de 10:00 a.m. a 6:30 p.m., en el Colegio Técnico Profesional de Corralillo. Se contó con la presencia de la presidenta de la Asociación de Adultos Mayores del cantón, doña Floribeth Grijalba, la señora diputada Marta Arauz, miembros de la Fundación Costa Rica Azul, además de aproximadamente 200 adultos mayores y jóvenes de la región.

El evento fue sumamente productivo, y se agradeció enormemente a las autoridades, docentes, comunidad y estudiantes por unirse todos juntos para rendir homenaje a quienes forjaron este gran país, los adultos mayores.

Para la Fundación Costa Rica Azul es importante resaltar el potencial que tiene la Península de Nicoya para convertirse en un núcleo de desarrollo en salud y bienestar, que repercuta de forma positiva en el sistema de vida de los guanacastecos y que se pueda transmitir al resto del país.

La diputada Arauz manifestó al medio de comunicación guanacasteco, La Voz de Guanacaste, que se han “enfocado en adolescentes entre las edades de 15 y 18 años, porque son los futuros adultos de nuestra sociedad, y buscamos llevar ese mensaje de respeto y reconocimiento por nuestros adultos mayores”.

Mientras que la presidenta de la Asociación del Adulto Mayor, comentó que manejan mucha información de ayuda, pues es su responsabilidad transmitirla a los jóvenes para que enfrenten los desafíos de la vida, ya que no es fácil y “quien está preparado no perece”.

El encuentro consistió en un conjunto de talleres que compartían los adultos mayores con los jóvenes, como taller de cerámica, de tortillas, ensillar caballos, yuntas de bueyes, entre muchos otros.

Muchas de estas tradiciones se van perdiendo con el tiempo, y el objetivo principal fue que los adultos mayores pudieran enseñarle a los jóvenes a llevar a cabo este tipo de actividades. Además de resaltar el valor de sus conocimientos y tradiciones.

El evento fue muy especial, tanto los adultos mayores como los jóvenes pasaron un muy buen rato y compartieron muchas experiencias. Se divirtieron, bailaron, y rieron.

Sin embargo, un aspecto muy importante de resaltar es que los jóvenes que compartieron con estos adultos mayores son de la misma región. Son muchachos que pertenecen a la Zona Azul y que están acostumbrados a vivir con personas de avanzada edad y compartir con ellos.

La interrogante es qué pasaría si el encuentro se llevara a cabo con jóvenes de otros sectores del país, que no están acostumbrados a sus tradiciones y a convivir con esta población.

Es importante empezar a tomar en cuenta estos aspecto y extrapolar los encuentros intergeneracionales más allá de Nicoya, para así poder llevar ese conocimiento valioso de una Zona Azul a los demás sectores del país.

Un objetivo casi utópico sería convertir realmente al país en Costa Rica Azul, somos un país pequeño con gente de gran corazón y tradiciones valiosísimas. Tenemos que aprovecharlo y llevar esa sabiduría de la que somos dichosos de contar -pues como se mencionó anteriormente, sólo existen cinco zonas azules en el mundo- y llevarla poco al resto de la población.

Encuentro mundial de Zonas Azules

En el mes de noviembre Costa Rica albergará el Encuentro Mundial de Zonas Azules, bajo el motivo de investigar y analizar lo que ocurre en cada Zona.

Se pretende compartir la experiencia de la población longeva y dar a conocer más puntos sobre aspectos científicos, culturales, de salud e incluso turísticos.

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