Enter your keyword

Director trabaja “ad honorem” en busca de formar los mejores profesionales para el país

Director trabaja “ad honorem” en busca de formar los mejores profesionales para el país

Director trabaja “ad honorem” en busca de formar los mejores profesionales para el país

En la Costa Rica Azul existen muchas personas que destacan por el amor y la pasión con la que llevan a cabo su trabajo, una de ellas es Kenneth Rivera, un hombre de 70 años que a pesar de haberse jubilado en el 2015, lleva las riendas de dos colegios científicos del país.

Pero no cualquier colegio, se trata del Colegio Científico de Alajuela y el Colegio Científico del Atlántico, instituciones que a pesar de contar con una gran distancia entre ellas destacan por obtener durante cuatro años consecutivos los mejores promedios a nivel nacional de las pruebas de bachillerato. 

Aunque este hombre no recibe ningún tipo de remuneración económica, el deseo de brindar una atención especial que facilite las labores de los jovenes hace que todos los días se levante para desplazarse desde Curridabat (lugar donde vive) a Alajuela o Limón para cumplir con su jornada laboral.

“Lo hago porque yo creo que la experiencia que uno a acumulado en más de 30 años de estar trabajando en educación debe aprovecharse al máximo, estamos en una modalidad de enseñanza que es la modalidad científica que es nueva en el país y se trabaja con jóvenes talentosos, con jóvenes que requieren de una atención especial porque ellos demandan muchos servicios, mucho apoyo para poder hacer las labores que hacen normalmente, por estás razones cuando llegó mi momento de jubilarme, creí necesario facilitarle mis servicios”, contó.

Él reconoce tener que trabajar duro para poder sacar adelante ambas instituciones que aunque tienen una meta en común requieren un plan de trabajo distinto, sin embargo comenta que las ganas de sus estudiantes por salir adelante hacen de su trabajo una gran pasión.

“Vi dos países en mis manos, el país de los colegios de zonas rurales y el país de colegios que están en el Valle Central y entonces hemos desarollado una metodología de atención a personas que tienen capacidades para dos diferentes zonas, pero que al final del proceso salen con un mismo nivel de preparación y un mismo nivel de ganas para salir adelante”, expresó.

Más allá de un trabajo, Kenneth Rivera desea que su labor sea apreciada como un aporte al desarrollo del país y que su esfuerzo de como resultado la formación de mejores profesionales.

“Yo vivo para mis colegios, en mi casa saben que yo me casé con ellos también, pero lo disfruto mucho porque también creo en el bien social, creo que yo estoy cooperando con el desarrollo del país, formando a jóvenes que van posiblemente a pagar mi pensión, me van a enterrar y yo quisiera que los que me atiendan en un hospital sean los mejores para que me cuiden más. Yo paso pensando en que hay una labor social de por medio, yo no trabajo con robots, con humanoides, yo trabajo con chiquillas y chiquillos sensibles que se emocionan, que lloran que sufren y ese es mi papel”, comentó.

Pero no todo pasa por casualidad, el reconocimiento a sus estudiantes por obtener los mejores promedios de bachillerato son fruto de una mezcla de valores forjados desde años atrás entre los docentes, los estudiantes y sus familiares.

“El número uno, disciplina, si no hay disciplina en cualquier actividad que hagamos en la vida, por ahí ya comenzamos mal. Lo primero fue que los docentes, la junta administrativa, los estudiantes y sus familias  sintieran que es un colegio de disciplina. El segundo factor es que haya obediencia, nada hacemos si somos disciplinados pero no hay obediencia,que los jóvenes entiendan que la obediencia es parte de un valor que tenemos que cultivar. El tercero hay esfuerzo, hay sacrificio”, señaló Rivera al preguntarle sobre los ingredientes para obtener buenos resultados.

Pero las distinciones de estos centros educativos no terminan con las pruebas de bachillerato. Estos colegios también resaltan por estar dentro de los mejores promedios de admisión de las universidades públicas y su participación en eventos nacionales e internacionales de ciencia y tecnología.

“Me dicen que esto me rejuvenece” dice entre risas Kenneth Rivera, luego de ser consultado sobre el cansancio que tan larga trayectoria conlleva. A pesar de esto, el director asegura que continuará en el cargo por un año más, para después retirarse parcialmente y tomar la función de asesor, confiado en el equipo de trabajo que conformó con el paso del tiempo.

“Claro que se cansa uno, pero he podido en los últimos 10 años también formar equipos de personas que están a la par mía, motivar a mis subalternos a decirles que uno no es un trabajador de horas, uno es un trabajador por logros, por objetivos y que a veces eso requiere esfuerzos adicionales y que hay que sacrificar pequeñas cositas”, manifestó.

El Presidente de Costa Rica Azul, Christian Rivera hoy aplaude la labor de Kenneth Rivera, una labor que permite soñar con un país mejor, lleno de gente que trabaja con la única esperanza de lograr que ¡Reinventemos el futuro!

 

 

Related Posts

Sin comentarios

Leave a Comment

Your email address will not be published.